domingo, 31 de mayo de 2015

Atardecer de mayo

Camille Pissarro | Le petit pont, Pontoise, 1875

Atardecer de mayo. En algún lugar del bosque se entreabren las puertas doradas del verano. 

lunes, 4 de mayo de 2015

Cartas de amor


Las cartas de amor son una relación con fantasmas. Los besos escritos no llegan a destino. Son bebidos por fantasmas durante el trayecto.

De una carta (de amor) de Franz Kafka a Milena

domingo, 19 de abril de 2015

Máscaras


Siempre hay máscara, salvo cuando el dolor, la bronca o la devastadora gratitud nos desnudan el alma.
Ernesto Sábato

domingo, 5 de abril de 2015

jueves, 2 de abril de 2015

Changes


Somos reacios a reconocer los cambios. Creemos vivir en un presente sólido, decorado con pequeños gestos cotidianos que marcan nuestro territorio, nuestra manera de estar en el mundo. Cada día la misma emisora a la misma hora, el mismo despertar, los mismos saludos a las mismas personas, nuestras mismas señales de afecto. Algunos lo llaman rutina. Desde ella construimos lo que creemos ser y desde ella recordamos. Pero el presente no existe, ni el pasado: lo reinventamos a cada instante. Nuestra memoria es un ir y venir permanente para construir y dar sentido a lo que no lo tiene, pues nunca existió de ese modo. La infancia es el espacio que hemos creado para imaginarnos en otro tiempo en que no éramos aún nosotros. Vivimos en el cambio y somos el cambio. Y, sin embargo, cuánto nos cuesta cambiar.

lunes, 2 de marzo de 2015

Galaxias en sus ojos



Los árboles pautan el silencio
y las nubes apenas enturbian
el azul cansado de marzo.
Entre ellos, la palanca de cambios
y los años. Cada curva
guarda memoria de otras
curvas ya olvidadas.
La blusa amarilla, entreabierta,
primaveral, se deja acariciar
por la ventanilla de un viejo Peugeot.
Pezones rebeldes y encontradizos.

Un mapa manchado de café y besos
dirige sus pasos
hacia ese lugar incierto
en que ya no importa
el destino, si acaso el nombre de un hotel
lejano y apenas recordado.
Los árboles pasan en silencio.
Vio galaxias en sus ojos
adormecidos por el sol de la tarde,
mientras la música, aquella voz antigua,
muslos y caricias,
los lleva ahora por otros caminos.

Pasan árboles y pensamientos
y más árboles y palabras recordadas.
Y ahora las galaxias le parecen
el agujero negro del que ya nunca
podrán salir.

domingo, 8 de febrero de 2015

Nosferatu



Vaya por delante que Nosferatu (F. W. Murnau, 1922) es una película que me gusta mucho. Así que, cuando encontré por azar este libro entre los estantes de la Biblioteca Pública (sí, siguen existiendo), no pude resistir la tentación de cogerlo y admirar la enorme cantidad de material adicional que incluye. Esta monografía de Luciano Berriatúa, auténtico especialista en la materia y autor de la mejor restauración del film hasta la fecha, forma parte de una de las últimas ediciones de la película, la de 2006, que también acompaña al libro en forma de dos DVD, uno con la copia restaurada y otro con extras.

Berriatúa documenta exhaustivamente el proceso de producción, filmación y restauración de Nosferatu. Es sorprendente la cantidad de fotografías y documentos originales que reproduce el libro, desde fotos fijas publicitarias a recortes de prensa, fragmentos del guion anotado, carteles o minuciosas localizaciones de los escenarios reales tal y como se conservan en la actualidad. Un trabajo ingente. Todo ello está enmarcado en la idea que da título al libro, tomada de la misma presentación de la película en 1922: la de Nosferatu como una película producida por una logia oculista para divulgar sus ideas. Para ello se creó una productora específica, Prana Film, que acabó quebrando. También en este sentido la documentación aportada es muy amplia, aunque a mí me interesa menos.

Hay que tener en cuenta que la historia de la película es azarosa, pues se trata de una versión de Drácula (1897) de Bram Stoker, novela cuyos derechos no tenía la productora, por lo que se vieron obligados a hacer algunos cambios en los nombres de los personajes para disimular la evidente ilegalidad. Eso hizo que Florence Stoker, su viuda, una vez enterada por una carta anónima, persiguiera judicialmente (con bastante éxito) cualquier copia existente. Pocas sobrevivieron en condiciones. Por suerte para los cinéfilos, alguna, que ya estaba en el extranjero, escapó al tiempo y a la quema.

Lo mejor que me ha deparado la lectura del libro ha sido sin duda el interesantísimo material gráfico aportado. He echado en falta, en cambio, una mayor atención a la propia película en sí. Quiero decir: que se queda en lo exterior y (casi) nunca se recrea en el análisis de las hermosas imágenes de Murnau. Y a mí eso me hubiera gustado, aunque, por supuesto, soy consciente de que no era esa la intención del autor.

Un libro muy recomendable para los amantes del cine mudo (en especial de la obra de Murnau y del Expresionismo alemán) y para cualquier lector interesado en estudiar los orígenes del tema vampírico en el cine. Todavía hoy sigue produciendo escalofríos la estilizada sombra de Nosferatu (Drácula) subiendo la escalera para visitar a Ellen (Mina) o su primera aparición entre las penumbras del doble arco del castillo. El origen de toda una mitología del terror.







Nosferatu: Un film erótico-ocultista-espiritista-metafísico
Luciano Berriatúa
Divisa Ediciones, Madrid, 2009, 1ª edición, 318 pp.

domingo, 18 de enero de 2015

Invierno


El invierno dibuja con dedos de escarcha en los grandes ventanales de la memoria.

viernes, 24 de octubre de 2014

Una extraña y triste belleza


De súbito surgió, lo mismo que si saliera de la silla, una forma, la forma de una mujer. Era nítida como una forma de vida y espantosa como una forma de muerte. Su rostro tenía juventud y una extraña y triste belleza; la garganta y los hombros iban desnudos, el resto de la forma llevaba un holgado vestido de color blanco empañado.

Edward Bulwer-Lytton | La casa y el cerebro, 1859

viernes, 17 de octubre de 2014

Otoño


En las hogueras del otoño arden los sueños perdidos del verano.